El traumatismo encéfalo craneano (TEC) puede cambiar la vida en segundos. Así fue para Juan Urrutia, quien en 2011 sufrió un accidente que afectó la movilidad de su lado izquierdo, generando una hemiparesia que impactó profundamente su independencia. A pesar de las dificultades, Juan decidió no rendirse.
En 2011, Juan sufrió una grave caída desde un segundo piso hacia un subterráneo, golpeando fuertemente su cabeza. Fue trasladado de urgencia a una clínica, donde permaneció en coma inducido durante un periodo prolongado.
El diagnóstico fue claro: traumatismo encéfalo craneano (TEC) cerrado con hemiparesia izquierda, es decir, una parálisis parcial que afectaba todo su lado izquierdo.
Al despertar, su condición era compleja. Se encontraba en posición fetal, sin movilidad en gran parte de su cuerpo. Sin embargo, el apoyo de su familia fue clave para iniciar su recuperación.
“Desde el principio fue un trabajo duro y frustrante. Primero tuve que aprender a tragar, después volver a caminar, pero con harto trabajo y entusiasmo. Le puse ganas y fui saliendo para adelante”, recuerda Juan.

El inicio de la rehabilitación neurológica
Como muchos pacientes con TEC o daño neurológico, Juan comenzó su rehabilitación en un entorno clínico, enfocándose en recuperar funciones básicas como la marcha.
Con el tiempo, logró volver a caminar y continuar su rehabilitación en casa. Gracias a su constancia, poco a poco retomó actividades físicas, especialmente el ciclismo.
Sin embargo, en 2020 recibió una noticia desalentadora: tras un control médico le indicaron que, por la cicatrización de su herida, su proceso de recuperación había llegado a una meseta en la que sería muy difícil seguir avanzando.
Para ese entonces, aunque había recuperado parte de su movilidad, aún presentaba secuelas importantes en su brazo y mano, limitando su desempeño en actividades diarias y deportivas.
Un nuevo impulso: llegada a TRAINFES Center
En 2025, Juan conoció TRAINFES Center gracias a un convenio laboral familiar. Tras años con avances limitados, decidió probar una nueva alternativa de rehabilitación neurológica con tecnología.
Durante su evaluación inicial, experimentó por primera vez la electroestimulación funcional (FES), base del Método TRAINFES.
“Cuando me pusieron la electroestimulación en la pierna, mi pie se corrigió de inmediato. Me hizo el efecto que quería”.
Ese momento marcó el inicio de una nueva etapa. Su objetivo era claro: superar el estancamiento, mejorar su movilidad y volver a practicar deporte.
Rehabilitación con el Método TRAINFES
Desde entonces, Juan ha seguido un proceso de rehabilitación integral combinando terapia presencial y entrenamiento en casa, utilizando tecnología de electroestimulación funcional.
Tras más de seis meses de tratamiento, ha logrado avances significativos:
- Mayor estabilidad al caminar
- Mejor control del equilibrio
- Mayor movilidad en el brazo afectado
- Apertura funcional de la mano
- Progresos en coordinación y control motor
Un factor clave en su recuperación ha sido el trabajo con el equipo terapéutico, incluyendo al kinesiólogo Diego Fuentes y la terapeuta ocupacional Macarena Parsons, quienes han adaptado el tratamiento a sus objetivos personales.
Además, el entrenamiento domiciliario ha sido fundamental para mantener la intensidad y continuidad del proceso, aspectos clave en la rehabilitación neurológica.
Volver al deporte: un objetivo alcanzable
Uno de los mayores logros de Juan ha sido retomar el deporte, una parte fundamental de su vida antes del TEC.
Actualmente practica ciclismo y jiu-jitsu, actividades que requieren control motor, fuerza y coordinación.
Gracias al Método TRAINFES:
- En ciclismo, ha mejorado la extensión de su pierna y la estabilidad del pie sobre el pedal
- En jiu-jitsu, ha logrado mayor control del brazo afectado, permitiéndole ejecutar movimientos más complejos
Estos avances reflejan cómo una rehabilitación neurológica adecuada puede impactar directamente en la calidad de vida y la independencia.
Compartiendo su historia: motivar a otros pacientes
En julio de 2026, Juan decidió compartir su historia en una charla realizada en TRAINFES Center, con el objetivo de motivar a otras personas que viven con parálisis o secuelas neurológicas.
Su mensaje es claro: “El largo el camino, es difícil, pero tienes que hacerlo. Dale con todo, con constancia todo se puede”.




Rehabilitación neurológica: siempre es posible avanzar
El caso de Juan demuestra que, incluso años después de un traumatismo encéfalo craneano (TEC), es posible seguir avanzando con un tratamiento adecuado.
La combinación de tecnología, entrenamiento intensivo y acompañamiento profesional permite potenciar la neuroplasticidad y mejorar la funcionalidad, incluso en etapas crónicas.
Si tú o un familiar han sufrido un ACV, TEC, lesión medular o cualquier trastorno neurológico, comenzar o retomar un proceso de rehabilitación puede marcar una gran diferencia en su independencia y calidad de vida.
