Cuidar a otra persona es un acto de cariño, pero también puede convertirse en una labor física, emocional y mentalmente exigente. Si eres cuidadora o cuidador, es fundamental recordar que tu bienestar no es un lujo: Es una condición necesaria para poder acompañar a tu familiar de manera sostenible.

A continuación, te compartimos tres consejos prácticos entregados por Diego Parra, terapeuta ocupacional de TRAINFES, que pueden ayudarte a mantener tu salud, tu energía y tu calidad de vida mientras realizas tu rol de cuidado.

1. Mantén una rutina ordenada y establece hábitos saludables

Las labores de cuidado suelen llenar el día de imprevistos y demandas constantes. Por eso, una rutina organizada es clave para evitar el agotamiento.

Incluye en tu día:

  • Pausas breves pero frecuentes para respirar, estirarte o simplemente desconectarte unos minutos.
  • Horas de descanso establecidas, priorizando un sueño adecuado.
  • Horarios definidos para tus propias actividades, que también importan: alimentación, trabajo, autocuidado y recreación.

Una rutina no elimina las exigencias del cuidado, pero sí te permite sostenerte mejor frente a ellas.

2. Busca apoyo emocional y no cargues con todo en soledad

El desgaste emocional es una de las partes menos visibles —pero más intensas— de ser cuidador. Por eso, pedir ayuda no es señal de debilidad: es una medida de autocuidado.

Puedes apoyarte en:

  • Amigos o familiares que puedan escucharte o acompañarte.
  • Otros cuidadores, que entienden de primera mano lo que estás viviendo.
  • Profesionales de la salud mental, si sientes que el cansancio emocional se vuelve demasiado.

Compartir lo que te pasa aligera la carga y te permite seguir acompañando con más calma y equilibrio.

3. Fomenta la independencia de la persona que cuidas

A veces, por cariño o preocupación, tendemos a “sobreasistir”, sin darnos cuenta. Esto puede aumentar nuestro cansancio y también dificultar el progreso de la persona que acompañamos.

Permite que tu familiar o usuario:

  • Muestre primero qué puede hacer por sí mismo.
  • Participe activamente en tareas cotidianas.
  • Ejercite y desarrolle sus habilidades funcionales.

Fomentar su independencia no solo favorece su rehabilitación, sino que también te ayuda a distribuir mejor tu energía y evitar el desgaste físico y emocional.

Cuidarte es importante

Cuidar también implica cuidarte a ti mismo. Aplicar estas estrategias puede hacer que tu labor sea más sostenible, más equilibrada y mucho más llevadera.

Si necesitas orientación personalizada o apoyo adicional, recuerda que en TRAINFES estamos disponibles para ayudarte.