Objetivo en la mira: La rehabilitación de Luis Garrido tras un ACV
Tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) que paralizó todo su lado izquierdo, Luis Garrido tuvo que abandonar las actividades que le daban sentido a su rutina. Hoy, después de meses de esfuerzo y constancia en su rehabilitación de ACV con el Método TRAINFES, Luis ha vuelto a encender el motor de su motocicleta y ha retomado sus pasiones.
Luis Garrido, de 62 años, sufrió un ACV a principios de 2024. Si bien recibió atención médica oportuna, las secuelas de su ACV fueron severas: desarrolló una hemiparesia izquierda, es decir, perdió la capacidad de mover su pierna y su brazo izquierdo.
Para Luis, esto fue un golpe devastador. Acostumbrado a ser una persona sumamente activa —hacía deporte regularmente, practicaba tiro al blanco y disfrutaba recorrer las calles en su moto—, de pronto vio cómo su independencia quedaba en el pasado. El impacto físico y la pérdida de su autonomía lo llevaron a enfrentar una depresión importante.
Los primeros pasos y el temido estancamiento
Tras dos semanas de hospitalización, Luis fue dado de alta y regresó a su hogar en Rancagua. Afortunadamente, contaba con una red de apoyo familiar incondicional. De inmediato comenzaron con sesiones de terapia ocupacional para recuperar la movilidad. La rapidez con la que inició el tratamiento le permitió ver avances durante las primeras semanas, logrando fortalecer su marcha y recuperar cierta movilidad en su brazo.
Sin embargo, después de un tiempo, sus avances parecieron estancarse.
Aunque ya lograba caminar con mayor firmeza y sin arrastrar la pierna, aún no podía abrir su mano izquierda. Esta limitación hacía imposible que pudiera volver a manejar su moto o a sostener su equipo de tiro al blanco. Fue en este momento de frustración cuando su esposa descubrió el Método TRAINFES y lo animó a probar una alternativa distinta.
Rompiendo límites con TRAINFES
En febrero de 2026, Luis visitó TRAINFES Center por primera vez. Aunque ya llevaba más de un año lidiando con las secuelas de su ACV y sentía que había llegado a su tope de recuperación, la respuesta de su cuerpo a la electroestimulación funcional (FES) lo sorprendió de inmediato.
“Desde el primer día, cuando me pusieron el dispositivo, empecé a mover los dedos, abrir y cerrar la mano”
Con esta nueva esperanza, Luis se propuso un objetivo claro y tangible: recuperar la motricidad fina de su mano y la fuerza de su brazo para volver a hacer deporte.
Un Método híbrido: Entrenamiento en casa y en el centro
La rehabilitación neurológica es un proceso exigente que requiere constancia. Afortunadamente, la disciplina es una de las mayores virtudes de Luis.
El programa que diseñó el equipo clínico combinó lo mejor de dos mundos: Asistencia presencial, viniendo una vez por semana al TRAINFES Center para ser evaluado y guiado por especialistas; y telerrehabilitación diaria, entrenando intensivamente desde su casa el resto de los días utilizando el dispositivo FES y su teléfono.
“Lo mejor es que uno practique con el dispositivo en la casa. Es fácil hacer la terapia con la aplicación del teléfono, es solo seguir instrucciones”, comenta Luis sobre la comodidad del sistema.
Además de la tecnología, Luis destaca que su terapeuta fue fundamental: No solo dirigió su recuperación clínica, sino que se convirtió en un pilar de contención emocional, guiándolo y levantándole el ánimo en los días más difíciles del proceso.

Retomando el control de su vida
Tras meses de terapia constante, diaria e intensiva, los resultados hablan por sí solos. Actualmente, Luis es capaz de abrir y cerrar su mano a voluntad, mover sus dedos con precisión y sostener objetos pequeños; habilidades que alguna vez pensó perdidas.
Estos logros le devolvieron su independencia. Hoy, Luis está haciendo deporte nuevamente, volvió a practicar tiro al blanco e, incluso, asiste a sus sesiones de terapia conduciendo su motocicleta.
Tras vivir este proceso, Luis tiene un mensaje claro para quienes están comenzando su propia rehabilitación tras un ACV:
“Uno tiene que querer recuperarse. Hay que tener paciencia, no claudicar, y echarle para adelante con esfuerzo. Los logros se van viendo paso a paso”.
